Dos metas de garantías (de devolución…)
20 05 2008
Los dos inquilinos de la portería colchonera este año han dejado mucho que desear entre la afición. Vamos a analizar los dos casos:
Christian Abbiati: El meta italiano llegó al Atlético el pasado verano procedente del Milán, cedido por una temporada. Ha tenido que jugar gran parte de la temporada debido a los inesperados problemas de Leo Franco con las lesiones, lo que le llevó a tener un protagonismo que no se le esperaba al principio de la temporada. Se podría decir que ha cumplido, pero no se pueden olvidar ciertos errores garrafales o partidos desafortunados como el del Barcelona en el Camp Nou, en el que se le vio nervioso al cometer errores infantiles que le costaron dos goles al equipo rojiblanco. A pesar de haber comentado durante la temporada su deseo de permanecer una temporada más en el Atlético por el cariño que ha cogido al equipo, su club ha decidido llamarle a filas, y el ha tomado la decisión de regresar ante la más que probable salida de Dida del club de Milanello. Conclusión, ni fu ni fa.
Leo Franco: El caso de este portero es digno de ser estudiado por Iker Jiménez. Nunca se vio algo semejante, como un “simple” peinado puede cambiar tanto a una persona. Pero básicamente, ese fue el punto de inflexión en la carrera de el guardameta argentino. Durante varias temporadas se mostró como un portero seguro y solvente, con habilidad para para parar penaltis, tanto en el Mallorca, como en el Atlético de Madrid, pero tras una lesión el argentino decidió cambiar su clásico pelo largo con la gomita, por unas exóticas rastas. Esto supuso el final de ese portero solvente y seguro que pareció haber dado una calma al Vicente Calderón bajo los palos de la que no disfrutaba desde la llegada de Molina. Este increíble portero menguante presumiblemente seguirá un año más en el Atlético, a no ser de que llegara alguna oferta apetecible para las arcas del club. Eso sí, dudo mucho que sea titular.
¿Conclusiones que se pueden sacar de todo esto? Que más vale fichar, por lo menos, un portero solvente para afrontar, no sólo la Champions, sino también la Liga con seguridad. Eso sí, sin olvidar que el mejor portero joven de España se encuentra en la cantera del Atlético de Madrid, y que en dos o tres años está llamado a ser el que defienda la portería del Vicente Calderón, o mejor dicho, la Peineta o como sea que se vaya a llamar el nuevo estadio. Ese portero se llama De Gea.